Predicciones compra de drones

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drones y futuro

Según fuentes consultas se pronostica que en el 2015 una gran demanda en la adquisición de drones con un coste de 180 euros 0 superior debería superar el millón de unidades por primera vez en la historia. Se espera que las ventas de drones en el mundo (también conocidos como vehículos aéreos no tripulados, Unmanned Aerial Vehicle, UAVS) asciendan a 300.000 unidades en 2015, la mayoría de ellas compradas por consumidores para fines particulares. Asimismo, se espera que en este año los ingresos totales de esta industria oscilen entre 180-360 millones de euros (equivalente al precio de una flota de aviones comerciales). En definitiva, aunque los drones tienen una completísima gama de aplicaciones, las empresas y los gobiernos prevén que el 2015 sea un año decisivo para los drones.

Esta predicción se centra en tres categorías de UAVS, definidas por el precio y el rendimiento (quedan excluidos los juguetes, debido a que su impacto potencial y su alcance son menores):

• Modelos para aficionados de nivel básico, normalmente con un precio de entre 275 y 450 euros por kit. Se componen de vehículos dotados de cuatro rotores, con un alcance de bajo control directo (hasta 50 metros), y pueden volar unos 20 minutos con una batería de larga duración. Estos modelos básicos pueden volar a unos 15 kilómetros por hora horizontalmente. Pesan menos de 500 gramos, miden aproximadamente medio metro, incorporan una cámara básica y normalmente se controlan mediante una aplicación en el smartphone o la tableta. El Kit incluye el propio drone, las baterías adicionales, el cargador, el módulos GPS y diversas piezas de repuesto.
• Dispositivos para el prosumer, con un coste aproximado de 650 euros por kit. Se componen de vehículos dotados entre cuatro y seis rotores y un alcance de hasta un kilómetro. Pueden volar a 50 km/h (aprox. 15 metros por segundo) y tienen una autonomía de vuelo de hasta 25 minutos. Pesan aproximadamente un kilo y normalmente tienen un dispositivo de control independiente.
• Modelos para aplicaciones empresariales, con un coste mínimo de 9.200 euros. Se componen de vehículos dotados de seis rotores o más, con grandes aspas y varios motores, y son capaces de levantar más de tres kilos. Algunas unidades tienen alas y hélices. Estas unidades pueden diseñarse para maximizar la carga útil o el alcance. Algunos modelos son capaces de permanecer hasta una hora en vuelo.

El mercado del drone se ha beneficiado a lo largo de la última década del auge de la demanda en el sector de la electrónica de consumo, especialmente a nivel de aficionado. Por ejemplo, uno de los principales atractivos de los drones es su capacidad para captar imágenes de vídeo en alta definición (HD): los miles de millones de sensores y lentes fabricados para dispositivos como los smartphones cada año han permitido lograr una mayor calidad y reducir los precios de aplicaciones tales como los drones. Además, un smartphone o una tableta pueden utilizarse para controlar un drone, eliminando el coste de un dispositivo de control independiente. Las rutas pueden definirse utilizando mapas online o sistemas de GPS. Los acelerómetros y giroscopios utilizados en los drones se fabrican en grandes cantidades para los smartphones, y pueden utilizarse redes Wi-Fi para controlar al drone, además de para enviar imágenes.

Para los consumidores, los drones combinan el atractivo de los vehículos teledirigidos con la fotografía de alta definición y el vuelo de vehículos aéreos no tripulados. La principal aplicación de los drones en este ámbito es la fotografía aérea. Existen drones que permiten grabar imágenes de “seguimiento”: el drone se programa para rastrear y grabar desde el aire el avance de una persona esquiando montaña abajo o descendiendo en bicicleta por una ruta inaccesible a las cámaras. A medida que mejora la calidad de las cámaras de los smartphones, mejorará también en los drones, lo que permitirá obtener unas imágenes aún más espectaculares.

Los drones también se están utilizando en una gama cada vez más amplia de contextos profesionales, dado que ofrecen algunas de las funciones de observación y en ocasiones de transporte como el empleo de los drones para la distribución de medicamentos en lugares donde no hay accesos viables por carretera, en labores de asistencia en caso de catástrofe y otras campañas humanitarias, reduciendo el uso de un helicóptero que supone un coste superior. Además, pueden realizar tareas de observación que antes se consideraban demasiado caras, como por ejemplo, los agricultores pueden vigilar los cultivos sin tener que visitar sus campos, los ganaderos pueden realizar búsquedas aéreas de los animales perdidos o incluso ver los animales pastando en las praderas o campos. Otras tareas de búsquedas y rescates de personas mediante empleo de cámaras de infrarrojos o los geólogos pueden utilizarlos para elaborar mapas de territorios inexplorados o incluso para la búsqueda de petróleo. El personal de mantenimiento puede emplearlos para realizar la inspección de las turbinas eólicas que alcanzan varias decenas de metros de altura, sin que sea necesario que alguien suba a lo alto de la estructura, para la inspección de plataformas petrolíferas marinas, o incluso de redes de ferrocarriles.

Todas estos usos de los drones, predicen que las empresas y los consumidores serán más afines a la adquisición de un drone, tanto para las aplicaciones empresariales como para las aplicaciones particulares, para una gama cada vez más diversa.

Fuente: Consultora Deolitte «Predicciones compra de drones»