Los Drones y el Medio Ambiente

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Los Drones y el Medio Ambiente

Los drones o también denominados vehículos aéreos no tripulados existen de distintos tipos, tamaños y formas. Aunque primeramente se desarrollaron para fines militares, hoy en día se vienen utilizando en todo el mundo para la vida civil en diversas aplicaciones que hasta ahora parecían impensables. Entre todos los usos cada vez tienen más utilidad para emplearlo en aplicaciones respetuosas con el Medio Ambiente.

En el presente artículo, comentaremos algunas de las aplicaciones de los drones en el terreno ambiental, siendo sus posibilidades inmensas también ayudar a preservar el entorno y pueden contribuir con el objetivo de restaurarlo, dado que son muy útiles para proteger el medio ambiente de mil maneras y, desde un enfoque más amplio, puede afirmarse que tienen un gran potencial para ayudar a salvar el planeta, destacando los siguientes usos o aplicaciones:

–       Vigilancia de reservas naturales.

Los drones se pueden emplean para vigilar reservas naturales, sobrevolando las distintas zonas o parajes naturales sin afectar a la fauna del lugar y detectando y ahuyentando a los cazadores furtivos que a menudo vulneran las zonas protegidas. Estos drones llevan incorporadas unas cámaras especiales que permiten realizar las grabaciones de video y la toma de fotografías tanto de día como de noche, para poder tomar las medidas legales oportunas.

Además, estos drones pueden disponer de dispositivos para conectarse a diferentes radios para poder localizar y geo posicionar la ubicación exacta de los animales en tiempo real, gracias a que a los animales previamente se les ha colocado unas etiquetas identificativas, lo que permite también realizar el monitoreo de las diversas especies existentes en la reserva.

–       Preservar la biodiversidad y el Medio Ambiente

He incluso el uso de drones puede ayudar a preservar la biodiversidad ayudando a la localización de especies amenazadas animales o vegetales, identificando sus lugares de reproducción, monitorizando su actividad, siendo idóneos para facilitar información ambiental de interés sobre la fauna y la flora de la zona analizada, sus recursos naturales y las diferentes características de los ecosistemas.

Del mismo modo, son eficaces también para monitorizar la actividad volcánica o incluso los incendios forestales, mediante herramientas de tecnología de vanguardia. Cuentan con equipos electrónicos que incluye brújula, giroscopio, cámaras de alta resolución, altímetro, sensores, sistema de comunicación en tiempo real, que pueden funcionar mediante control remoto o de forma autónoma, proporcionando datos en tiempo real.

Igualmente, pueden emplearse drones para medir la contaminación del aire, monitorizar los bosques, detectar áreas deforestadas, vigilar las costas y cualquier zona de riesgo que pueda sufrir desastres naturales o provocados por el ser humano

Los drones también son muy eficaces para detectar incendios forestales, determinar el foco del fuego y ayudar a su extinción lo más pronto posible, o incluso obtener más información sobre la evolución en caso de incendio. Básicamente, las imágenes captadas durante las 24 horas del día son enviadas a un centro de control, donde se realiza una supervisión constante en tiempo real.

–       Siembra masiva de árboles contra la deforestación.

Dado que la reducción en la masa forestal es una de las causas del cambio climático y de la creciente desertización en todo el mundo, la solución más factible pasa por realizar grandes plantaciones de árboles para evitar la deforestación. Y esta tarea puede ser realizada mediante el empleo de los drones que pueden realizar la silvicultura de precisión.

Un ejemplo de ello, es el proyecto de Lauren Fletcher, ingeniero de la Universidad de Oxford y antiguo ingeniero de la NASA, que junto a un equipo multidisciplinar se encuentra diseñando drones que permitan llevar a cabo siembras masivas de árboles para acabar con la deforestación. Y pretenden con la ayuda de esas pequeñas aeronaves no tripuladas, capaces de volar de forma autónoma plantar mil millones de árboles cada año en las zonas áridas, y combatir de este modo o al menos en parte, problemas relacionados con la deforestación, el aumento de los niveles de CO2 en la atmósfera, el aumento de las temperaturas promedio o incluso la creciente desertización.

La idea de este proyecto conocido como “la Misisón Seedbomb”, consiste en emplear los drones de forma similar a la propuesta de utilizar bombas de racimo para realizar una siembra de plantas en terrenos áridos, donde la vegetación natural ha desaparecido debido a la actividad del hombre como la deforestación, que supone de desertización del terreno. Mediante el empleo de cápsulas de semillas, donde cada cápsula de plástico biodegradable que contienen en su interior un suelo artificial cultivado con semillas, las cuales son lanzadas desde el aire en las regiones seleccionadas, al caer permanecen germinando en su interior, actuando la cápsula primeramente como un pequeño invernadero donde la semilla crece protegida, hasta que la cápsula comienza a degradarse sin contaminar el entorno y desaparecer por completo, dejando que el crecimiento del cultivo siga su curso natural.

En este caso los drones irían igualmente provistos de pequeñas cápsulas con semillas pregerminadas que irían diseminando mientras sobrevuelan de forma autónoma zonas determinadas sobre el mapa. Todo el proceso puede realizarse sin recurrir a mano de obra humana. Las semillas pregerminadas van encapsuladas en un gel con nutrientes que favorecen su cultivo y algunas de ellas acabarán convirtiéndose en árboles.

Igualmente, pueden emplearse drones para detectar áreas deforestadas, vigilar cualquier zona de riesgo que pueda sufrir desastres naturales o provocados por el ser humano.

–       Cartografía de árboles

Los drones pueden emplearse para la realización de cartografías de los árboles, siendo una alternativa más eficiente a las medidas laboriosas que actualmente se emplean, dado que mediante el uso del dron, es posible cartografiar una plantación con cientos de árboles de manera precisa y en poco tiempo. Los mapas generados, además de proporcionar información detallada del tamaño y desarrollo de cada árbol, permiten estudiar sus relaciones geo-espaciales con factores agronómicos de su entorno, como las propiedades del suelo o la presencia de malas hierbas.

Un ejemplo de ello es el trabajo que vienen desarrollando los Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que se encuentran inmersos en un proyecto para proyectar cada árbol en 3D con una exactitud de un 97%, siendo las desviaciones con los datos de altura y volumen estimados en campo son mínimas. El método consiste en generan modelos digitales de superficie mediante la toma de datos geométricos en 3D (área, altura y volumen), empleando drones que sobrevuelan la zona de estudio y realizan filmaciones y fotografías aéreas de los árboles en cultivos leñosos para posteriormente aplicar técnicas de análisis de imagen basadas en objetos. Los detalles del procedimiento han sido publicados en la revista PLOS ONE.

–       En la agricultura de precisión

Si bien los usos de los drones son realmente amplios para la conservación del medio ambiente, son muchas las aplicaciones que buscan una mayor eficiencia para el logro de una agricultura de precisión que ahorre recursos gracias a una mejor gestión de enfermedades, uso de agua o la necesidad de fertilizantes y pesticidas en un lugar concreto.

El análisis conjunto de esta información permite diseñar estrategias óptimas de manejo del cultivo en el contexto de la agricultura precisión, lo que genera importantes beneficios económicos y agroambientales. Dado que con ello se logra hacer un menor uso de estos compuestos altamente tóxicos, y los mismos drones, por otra parte, pueden aplicar esos pesticidas y fertilizantes, así como para el cultivo o para quitar las malas hierbas.

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