Incertidumbre de la normativa de drones

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Es uno de los factores clave que probablemente limitarán la demanda a corto y medio plazo.

Hay una incertidumbre en la regulación del uso de los drones, ello hace que se este limitando su uso o que el mismo sea, en muchos casos, ilegal, debido al desconocimiento de la misma.  En algunos países se van a emitirse normas próximamente, en otros ya las tiene y el uso de empresas operadores con drones ha aumentado considerablemente. Mientras que en otros, los drones se rigen por las mismas normas que se aplican a los aeromodelos. En España se espera un borrador de la nueva legislación sobre finales de septiembre de este año.

En EE.UU., la Administración Federal de Aviación ha publicado un plan inicial para integrar los vehículos no tripulados en el espacio aéreo estadounidense en un razonable plazo de tiempo, y a asignado zona de espacio aéreo para el uso de drones.

En la Unión Europea, la Comisión Europea ha expresado su opinión sobre “cómo abordar la cuestión de la actividad con drones civiles, o sistemas de vehículos aéreos teledirigidos (RPAS), en un marco político europeo que permita el progresivo desarrollo del mercado de drones comerciales a la vez que salvaguarda el interés público».

Los controles pueden abarcar una amplia gama de cuestiones en relación con los VANT-RPAS-DRON, como la altura que pueden alcanzar, la distancia que pueden recorrer desde el operador, la distancia necesaria entre el vehículo y las personas, o la cualificación que debe tener el piloto. Por ejemplo, en el Reino Unido, la Autoridad de Aviación Civil permite el uso de los drones de menos de 20 kilos en el espacio aéreo normal siempre que se encuentren a 150 metros de distancia de aglomeraciones de personas, 50 metros de una persona o edificio, y siempre dentro del campo visual (definido como una distancia de 500 metros y una altura de 122).  El uso comercial de drones requiere una licencia, para la cual existe un test adecuado a las exigencias que conlleva volar un dron: además del test teórico, hay un test práctico en el que se debe demostrar que se tiene capacidad para hacer volar el aparato haciendo maniobras acrobáticas, o descendiendo en un ángulo determinado.

Entre junio y noviembre de 2014, en EE.UU. se registraron 25 incidentes en los que estuvieron implicados drones y aviones pilotados y si contamos desde el 2001 ha habido aproximadamente unos 400 accidentes, es indudable que nadie ha fallecido aún por este tipo de accidentes, pero también  es indudable que si ha habido este número de accidentes, habrá habido un número mayor de incidentes que por fortuna no han llegado a accidente.

Si vamos al mercado de aficionados/juguetes estos no cuentan con un mecanismo anticolisión ya que ello añadiría peso y coste al aparato.

La mayoría de estos accidente, son debidos a tres causas, los errores humanos, los mecánicos y los problemas meteorológicos.

Es probable que en muchos mercados esto tenga como consecuencia que los drones se integren en los sistemas vigentes de control del tráfico aéreo, lo que requerirá actualizar dichos sistemas para permitir un aumento considerable de la capacidad.

En cualquier caso, el impacto de la normativa podría actuar como factor disuasorio para los consumidores. En algunos casos, los percances ocurridos por el uso de drones han sido sancionados con multas.

La legalidad del vuelo de drones ya ha sido objeto de litigio en varias ocasiones, y podrían darse más casos en 2015 y en los próximos años.  Algunos fabricantes de drones están respondiendo a esta situación incorporando mecanismos de seguridad en sus dispositivos. Por ejemplo, un proveedor programó sus dispositivos para que reconocieran zonas de exclusión aérea en las proximidades de cientos de aeropuertos de todo el mundo.

Entrada: Incertidumbre de la normativa de drones.

fuente: Deloitte